miércoles, 27 de julio de 2011

No entiendo bien. Creo ser una persona agradable, risueña, no excesivamente aburrida, no tan inmirable, pacífica y sincera en todo momento, leal e incapaz de hacer daño sin sentirme demasiado culpable.
Pero aun así, no atraigo a la gente. Es de hecho lo contrario, cómo si más bien los alejara.
¿Por qué? ¿Me he vuelto derepente muy desagradable?
Admito que veo a otras personas, mucho mas hurañas, desleales, fingidas, conflictivas, hirientes, antipáticas y mentirosas, y que sin embargo tienen a muchas personas alrededor.

Esto no me molestaría tanto si no estuviera a cargo de un grupo... A veces me pregunto, ¿Por qué Dios no elegió alguna personas más carismática para este puesto?
Quiero mucho a los chicos, realmente sufro por ellos y con ellos, me esfuerzo mucho por sentir un amor sincero por cada uno de ellos, me preocupo personalmente y los presento a veces uno por uno delante de Dios, pero aun así es como si me tuvieran miedo, o rabia, o indiferencia o nosé...

¿En qué va? ¿Es que se supone que así debe ser? Sé que no pido su admiración, ni siquiera su amor o incondicionalidad, pero ¿Rechazo? ¿No será demasiado? ¿Es demasiado pedir apoyo? ¿Un poco de cariño?
Sé que hay muchos otros, (o quizás no muchos pero si más de uno)(y pienso en una persona muy expecíficamente) que haría esto muchísimo mejor que yo...
puedo suponer que es un proceso de parte de Dios para que madura, me esfuerze, consagre, aprenda, pero ¿Esto no daña más a los chicos? ¿No sería más fácil y bueno para ellos tener como líder a alguien que aprecien, admiren y en quien confíen? A mi me gustaría tener un líder así...

No intentaré entenderlo... ya que va, yo creo que nisiquiera de cuestionarmelo (aunque en el fondo seguiré haciendolo)... es que rayos! Se llevan tan bien entre ellos, que no encajo, ¡No encajo! Es muy sencillo... es como ver a un grupo de personas que habla animada, y que se callan inmediatamente cuando tu llegas...
Siempre ha sido así...
...Nunca entiendo las bromas
...Ni soy invitada a las juntas
...Nadie me da un regalo espóntaneo para mi cumpleaños
...Nadie corre a abrazarme cuando llego
...Ni me busca cuando necesita consuelo...

Y sin embargo, aquí estoy, sin entender si soy realmente tan jodidamente antipática y bruja que la gente empieza de a poco a rehuirme...
Bah! Si supieran que constantemente pienso en ellos, que muchas veces lloro por ellos, que me alegro por ellos...

Pero bueno, aun queda 1 año y medio, y me tendrán que seguir aguantando...
Y yo seguiré haciendo mi silencioso trabajo, en dónde solo recuerdan cuando los reto, me mando una embarrada o los "hago sentir mal" por alguna corrección...
será... no faltará quien se llevará los agradecimientos de mi esfuerzo,
aunque el único que se merezca la gloria sea Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario