jueves, 28 de julio de 2011

¿En qué mundo esto metida?
A veces imagino mi vida si Dios no me hubiese encontrado antes... sería un verdadero desastre; con mi tendencia a la idealización y el hambre de justicia (¡que pocos conocen, pero cómo arde!) sería una atea, fumadora y con drogas en el cuerpo, famélica y blancucha, luchando de día y muriendo de noche, quizás sosteniendo las pancartas y banderas en las marchas, quizás lanzando objetos peligrosos, qué se yo! Sé que mi vida tira muchas veces por ahí, por la locura y el desenfreno, lo radical... ¡Ay, si Dios no me hubiese encontrado!

Pero no quitó mi pasión por una gran causa (que aun no estoy segura de conocer) y que bulle dentro de mi... es un asunto difícil, tener todas las ganas y el impetú de correr y luchar contra el mundo, y sin embargo saber que aun no es el tiempo y es mejor sentarme sobre mi trasero y escribir esto en mi blog sin mover un dedo (aun) por una de "las causas justas"

Gran consejo el de Elena, ¡Gracias a Dios la conocí!

"Lo que si creo que es posible, es que el Señor te va a mostrar UN GIGANTE - un gigante que está destruyendo algo, una parte de la sociedad, a la cual tu estés dedicando tu vida para sanar. Es probable que el Señor no quiere que te involucres en acciones en contra de TODOS los males de este país sino que te guiará hacia UNO - uno que tomará tu energía, atucia, inteligencia y conocimiento para combatir. Pues no podemos en contra de todos a la vez - hay que escoger nuestras batallas. Y hay que ser inteligentes para poder causar el mejor cambio en el momento ideal. No te involucres en algo simplemente porque todos se están involucrando. Pide al Señor cuál es el gigante contra el cual El te quiere usar. Si es la reforma escolar, entonces te dará las herramientas y la sabiduría para realmente efectuar un cambio. Si es Hidroaysen, entonces te mostrará donde y cuándo. Pero no picotees en todo. Escrudiña todo, ponlo en oración, averigua, investiga - no tomes la palabra de otros sino busca por ti misma - y cuando sientes la convicción de que el Señor te dice "ahora si" cuando sientes que hay algo que arde en tu pecho y no te puedes quedar callada, entonces, no importando lo que dice tu iglesia (¡o la familia pastoral!) sigue adelante con la dirección y la fuerza del Señor"

¡Dios, haz en mi cómo tu quieras!

Nirvana - Helpme I`m Hungry (unreleased song `89) subtitulado



Pobre Cobain,
pedía ayuda a gritos
y luego la gente tan solo se preguntaba,
"¿Por qué murió"?

Quizás me hubiese pasado lo mismo
si le hubiese gritado a una multitud que me ayudara
y nadie respondiese... que solo me hubiese sentido...

miércoles, 27 de julio de 2011

No entiendo bien. Creo ser una persona agradable, risueña, no excesivamente aburrida, no tan inmirable, pacífica y sincera en todo momento, leal e incapaz de hacer daño sin sentirme demasiado culpable.
Pero aun así, no atraigo a la gente. Es de hecho lo contrario, cómo si más bien los alejara.
¿Por qué? ¿Me he vuelto derepente muy desagradable?
Admito que veo a otras personas, mucho mas hurañas, desleales, fingidas, conflictivas, hirientes, antipáticas y mentirosas, y que sin embargo tienen a muchas personas alrededor.

Esto no me molestaría tanto si no estuviera a cargo de un grupo... A veces me pregunto, ¿Por qué Dios no elegió alguna personas más carismática para este puesto?
Quiero mucho a los chicos, realmente sufro por ellos y con ellos, me esfuerzo mucho por sentir un amor sincero por cada uno de ellos, me preocupo personalmente y los presento a veces uno por uno delante de Dios, pero aun así es como si me tuvieran miedo, o rabia, o indiferencia o nosé...

¿En qué va? ¿Es que se supone que así debe ser? Sé que no pido su admiración, ni siquiera su amor o incondicionalidad, pero ¿Rechazo? ¿No será demasiado? ¿Es demasiado pedir apoyo? ¿Un poco de cariño?
Sé que hay muchos otros, (o quizás no muchos pero si más de uno)(y pienso en una persona muy expecíficamente) que haría esto muchísimo mejor que yo...
puedo suponer que es un proceso de parte de Dios para que madura, me esfuerze, consagre, aprenda, pero ¿Esto no daña más a los chicos? ¿No sería más fácil y bueno para ellos tener como líder a alguien que aprecien, admiren y en quien confíen? A mi me gustaría tener un líder así...

No intentaré entenderlo... ya que va, yo creo que nisiquiera de cuestionarmelo (aunque en el fondo seguiré haciendolo)... es que rayos! Se llevan tan bien entre ellos, que no encajo, ¡No encajo! Es muy sencillo... es como ver a un grupo de personas que habla animada, y que se callan inmediatamente cuando tu llegas...
Siempre ha sido así...
...Nunca entiendo las bromas
...Ni soy invitada a las juntas
...Nadie me da un regalo espóntaneo para mi cumpleaños
...Nadie corre a abrazarme cuando llego
...Ni me busca cuando necesita consuelo...

Y sin embargo, aquí estoy, sin entender si soy realmente tan jodidamente antipática y bruja que la gente empieza de a poco a rehuirme...
Bah! Si supieran que constantemente pienso en ellos, que muchas veces lloro por ellos, que me alegro por ellos...

Pero bueno, aun queda 1 año y medio, y me tendrán que seguir aguantando...
Y yo seguiré haciendo mi silencioso trabajo, en dónde solo recuerdan cuando los reto, me mando una embarrada o los "hago sentir mal" por alguna corrección...
será... no faltará quien se llevará los agradecimientos de mi esfuerzo,
aunque el único que se merezca la gloria sea Dios.

lunes, 25 de julio de 2011

Yo no buscaba a nadie, y te vi.



Juntabas margaritas del mantel
Ya se que te trate bastante mal
No se si eras un angel o un rubi
O simplemente te vi

Te vi
Saliste entre la gente a saludar
Los astros se rieron otra vez
La llave de mandala se quebró
O simplemente te vi

Todo lo que diga esta de mas
Las luces siempre encienden
En el alma
Y cuando me pierdo en la ciudad
Vos ya sabes comprender
Es solo un rato no mas
Tendria que llorar o salir a matar
Te vi, te vi, te vi
Yo no buscaba a nadie y te vi

Te vi
Fumabando entre unos chinos en madrid
Hay cosas que te ayudan a vivir
No hacias otra cosa que escribir
Y yo simplemente te vi

Me fui
Me voy de vez en cuando a algun lugar
Ya se, no te hace gracia este pais
Tenias un vestido y un amor
Yo simplemente te vi

sábado, 23 de julio de 2011

La culpa...



es de uno.






No es posible que todo el mundo esté equivocado,



lalalasjalalalalakalalalalalalalalalalalaslaklaklallllallaYo soy la loca.






martes, 19 de julio de 2011

Te quiero mucho.
Incluso cuando la esperanza se ha ido.

Elinor

miércoles, 13 de julio de 2011

Estoy en un momento del día muy extraño. Son las 1:03 am y han pasado mil pensamientos por mi mente.
Tengo que admitir que cerrar mi Facebook me ha sometido a un vacío existencial bastante grande... ¿Cómo llenar el tiempo que tal malamente usaba?

Ouch, otro día seguiré con esto.
¡Adiós!

viernes, 8 de julio de 2011




Sigo con lo anterior, que no contempla para nada lo que acabo de hablar.

Tu carta sobre el invierno es... no sé. Es...
la Karina (que por si acaso es una asesina!) la encontró encima de mi mesa, y creyó que yo la había escrito, porque... era como leerme a mi. Hasta que siguió y después comprendió que tú la habías escrito.
Es tan extraño, que se me muestra clarísimo, como si siempre hubiese sido así.

Nos conocemos desde siempre, ¿Te das cuenta? Y recorrimos nuestros propios caminos, para encontrarnos en el momento y lugar precisos. Una cola de supermercado. Es que no puedo evitar lo perfecto que es Dios.

Vuelo a mis imágenes en sepia, y creo que todo el tiempo estuve pensando en ti. Que toda mi vida sabía que TE encontraría.
(Rayos, suena tan jodidamente cursi, pero es que ES ASÍ! ¿Cómo expresar algo sin usar las palabras que mejor lo definen? Quizás por eso las han usado tanto las personas, por eso suenan tan manoseadas y pisoteadas, porque, ¡¿Qué palabras usaremos si no las precisas?!)

Recuerdo verte. Eras atrayente y aterrador. Es que, todo, jaja, suena a chiste. Cómo nos encontramos, a quienes les gustamos primero, jaja. Yo, la peor mejor amiga y tú, el Judas. Es tétrico recordarlo, pero es que... fue así. Tantas barreras, tantos obstáculos, ¡Si que fueron hartos! No sé cómo no me he dado cuenta que el mayor puñetazo que le di a mi inseguridad fue confiar en ti. Tenía TODAS las de perder...
Y tú, conmigo, también.
Yo te imaginaba en un mundo dónde habían mil placeres que serían mucho más atrayentes que yo. Y tú (quizás, en solo una suposición, no me lo has confirmado), me imaginabas en un espacio donde habitaba lo puro y sagrado, donde habría otro buen samaritano que me haría más feliz.

Pero Dios tenía planes distintos, y ese día, cuando conversamos como dos extraños que no tienen nada que esconder, nada que aparentar, nada que decirse, pero que sin embargo se dijeron todo... Ese día surgió la diferencia. Para ambos.

Nunca podría escribir nuestra historia. Porque es un atado imposible de sensaciones y directrices que se entrelazan. Pasaron tantas cosas, ¿recuerdas? Somo tan distintos a aquel entonces, y sin embargo, seguimos siendo los mismo...

Tan sólo va un poco más de un año, y nunca mi vida había dado un sacudón tan grande. No puedo olvidar la cara de mi mamá mirándonos desde lo alto de esa vitrina, con los ojos más asesinos que una pastora se puede permitir, y compararla con el abrazo que te dio en medio de lágrimas de un amor que te adoptaba, y que aun ahora me sorprende.

Tus ojos. Nunca los vi tan dulces. Eran grises, antes, eran grises y asustaban, eran atormentados, y escondían tantas cosas. Tu rostro, eran dos rostros bajo una misma piel, y sin embargo Dios me permitió conocerte... Te vi a ti, desde el principio, nunca fuiste el Psychedelic, ni ninguna otra cosa, siempre fuiste tú, y de ti me enamoré, no de tu carátula, no del que contaron que eras, no del que fingiste ser. (Porque admito que muchas veces te confundí con el insufrible Jim, con el adorable Principito y el volador Peter, pero ellos no me interesaban, lero lero.) Y las personas amables que me intentaron disuadir de mi elección, que me previnieron de ti... y mi propio instinto de supervivencia, que me decía ¡Corre! ¡Huye!
Las veces que crucé nadando esa piscina donde siempre pensaba en ti, eran para mi entrenamiento de resistencia, para correr lejos de ti, alejarme tan rápidamente para que no pudieses encontrarme. Pero siempre me encontrabas.
O quizás siempre te volvía a buscar.

Los sentimientos de culpa, el atormentarme pensando que todo era una treta del enemigo para desviarme del enorme desafío que Dios me había encomendado, llevarte a que le conocieras.
Luché, luché mucho, aunque quizás no lo suficiente. Porque, es probable, que en el fondo de mí existía la certeza (sin yo saberlo jamás, sino hasta ahora) que era una lucha de antemano perdida.

Es extraño darse cuenta ahora que Dios escuchaba todas y cada una de mis oraciones desconsoladas durante todos estos años, donde le rogaba encontrar a alguien que me amáse y no sentirme así tan sola y desgraciada (era una chica dramática, eh!), preguntando "para qué" "cómo" "cuándo" "dónde" "quién" "yo" y "por qué" no me amaba el amor de mi infancia, sufriendo como solo una niña de 15 años puede hacerlo, descubriendo recién que tiene un corazón, y que está herido. Y sin embargo, él me escuchó. Sólo que no era el tiempo adecuado.

Que a mi se me ocurriera en segundo medio estudiar Trabajo Social, (que a ti no te alcanzase el puntaje para estudiar sociología!), que mi mejor amiga fuese tan sociable, que tu hayas sobrevivido a un tsunami, que tuvieras vales sodexo, que la Jordana también, que tuviesemos que hacer una etnografía, que yo te viese por primera vez echado en una silla y con pinta de no estar en este mundo, que en la banca donde nos sentamos a conversar antes de irnos a la iglesia tu me dijeses "Voy contigo porque me gustas", que yo abriese los ojos asustada y tu rieras alegremente de tu propia broma inventada al vuelo, que siguieras viniendo y Dios hablase calladamente a tu vida, que desde el primer día no pudimos estar sin comunicarnos, que ambos creyésemos que todo era un juego más, pero que después nos comenzó a atormentar hasta dormidos, que los demás amoríos fugaces desapareciendo de una plumada del corazón, que mi mamá te odiara y luego te quisiera a pesar de mi, que el chico que no lloraba se encontrase un día sin poder aguantarse las lágrimas en una pieza llena de gente que cantaba a Jesús, que la chica que siempre fingía sonreír admitiera de verdad que una parte de su corazón estaba roto y que lo escondía hacía años, que el perfume que te compré fuese el que más te ha gustado en la vida, que las flores que me has regalado son las más hermosas de la tierra, que me dijeras que soy linda a pesar de estás horriblemente resfriada, que cada día te encuentre más azul y con un caballo blanco a la siga, que el milagro que siempre pedí tuviese tu nombre y tus ojos, que la mano que necesitabas para levantarte fuese la frágil y helada mía...
Que todo esto no es casualidad, y que ¡RECóRCHOLIS! Te amo :)

Y esto fue solo el comienzo. Porque nuestra historia no ha parado de cambiar, y no fue como las películas, que la besarse los protagonistas la voz en off dice: Y vivieron felices para siempre...

Sino que es: Y viven felices aun. Y para siempre.



Foto: Pinguinos amantes del frío.
Estos días de eh-nfermedad me he puesto a pensar muchas cosas.
Perdón, dije ¿Puesto a pensar?
Realmente no me he "puesto" a pensar nada. Tan solo he pensado muchas cosas, que se han cruzado por mi mente derepente y a veces. Realmente he meditado sobre esta entrada (já, cómo si alguien la fuese a leer!)
Quiero empezar con un pequeño paréntesis, que más qué movido por la rabia, como pensé al principio, está movido por la compasión. Por los miles de jovencitos frágiles, famélicos, endurecidos por sus propios miedos y tristezas internas, con esa ropa estrafalaria, gafas enormes y pelo rojo, odiándo la vida, pero sin una fuerza real. Tan sólo hastiados de seguir moviéndose, solo viviendo para seguir esa moda, que se los come por dentro. Hablando en un insoportable espanglish, disfrutando la vida en un impenetrable mutismo, expresando sus sentimientos solo con el alzar de una ceja, inventando amoríos que duran lo de un suspiro y duelen toda una vida, viviendo a través de otros íconos que solo han llegado al nivel máximo de decadencia...
Los nerds de la nueva ola. Más oscuros y retorcidos, la nueva arma.

¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Es la soledad, que se traga todo.
¿Y qué hago yo? ¿Dónde estoy? Escribiendo esta nota que a lo sumo mi hermana leerá, y mareándome porque velo por unos 15 adolescentes...

Bueno. Ese fue el paréntesis.

He pensado en más igual, pero en cosas más alegres, y que no quisiera comentar en esta misma entrada, que me ha dejado un sabor amargo en la boca. O en los dedos.

Cambio de casa.

¡Y que revuelo con la remodelación!
Está distinto, ¿No?
Traté de hacer mi blog lo más acogedor que pude... es como si tan solo al verlo ya me arrullara junto al fuego...
¡Y que frivolidad había alcanzado! Olvidaba que segura me siento aquí...

Pensé en borrar mis entradas antiguas, pues me imaginé qué podrías pensar al verlas.
Pero realmente, no tengo de qué temer. Es parte de mi, es parte de lo que fui y, gracias aparte, soy ahora.
Además, yo te acepté con todos tus desgracias y desagrados a rastras, cómo cadenas tintineantes que no sé cómo el resto no escuchó, y que colgaban acompañándote a todos lados. No las juzgué, y sé que se fueron.
Así fue-es para mi. Manchones que ni cicatrizes dejaron, ni huella, más que el revueltijo de colores como recuerdo mi pasado.

Ahora me enfrento tal cual a mi. Cynthiasecas. A secas. Sin sobrenombres, sin escudos, sin guión ni melodrama. Te he invitado a verme, locura, ¿no? Pero muchas veces me lo pediste.

Vuela. Me decías. Vueeeeeeela.
Pues, este será mi rinconcito seguro de volaaaaar.

Te amo, Eric. Ojalá veas esto algún día.
Mis calcetas huelen a estar entre tus brazos.
No lo pude evitar :)