Y pesar de las sonrisas, de las palabras, de la fuerza y la viveza, de los cientos de planes y de los sueños realizados, de los ojos transparentes y el tiempo para ayudar a hasta quien no pensaba ser ayudado,
tengo algo de miedo para cuando llegue ese momento y me encuentre
... aunque sea por un segundo...
sola, abrazada a mis piernas, mirando al horizonte
y preguntándome por ti.

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