Últimamente he llegado a pensar que soy una miedosa.
Tengo miedo de la oscuridad.
Tengo miedo... de la inmensidad.
Cada vez le temo más a la soledad, y a la compañia.
A veces, tengo miedo de volar. Y de ser inmensamente feliz, porque;
"Solo te dejan ser así de feliz cuando se están preparando para llevarse algo de ti"
Tengo miedo de lo que viene, de lo fue, de lo que es.
Un miedo irrefrenable a amar, a amar en su más entera expresión, porque lo queramos o no,
los hombres tenemos miedo de lo hermoso.
Tengo miedo, de verdad. Mucho miedo.
Me he descubierto más cobarde de lo que creía, y eso, admito, me da miedo también.
¿Es legítimo estar tan asustada? ¿Lo entiendes tú?
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