A ver... que onda. Dime, que onda. ¿Qué quieres? ¿Volverme loca, esa es tu idea?
Es que no existe persona más inoportuna en el mundo que tu. Jua!
Me trato de imaginar mi futuro. Me veo feliz, radiante, casándome por fin con el hombre que me hiso olvidarte. Diciendo al juez que si, que acepto. Y de repente apareces tu, de la nada (como siempre). Llegas, me dices que me amas, que siempre fue así, que hace unos días quisiste jugártela por mi pero algo te lo impidió (como siempre). Y dirás que ya no, que ya fue, que solo me querías decir eso y te irás. Me darás un beso en la mejilla, felicitarás a mi futuro esposo y te irás, como si nada. Y yo quedaré ahí, tratándome de no imaginarme que hubiese pasado si te la hubieses jugado por mi, soñando con que seas tu él que me acompaña frente al juez y no al buen amigo que veo ahora. Me dejarás ahi, sintiendo como todo mi yo empieza nuevamente a reclamarte, sin saber que hacer, sin entender, furiosa porque cuando una vez más estuve a punto de alejarme volviste y arruinaste todo!!
¿Qué pretendes? Si era imposible, si según tu existe una razón tan poderosa para decir que no, ¿Por qué volviste? ¿Para qué volviste? ¿Es que acaso no conoces la regla de que si no tienes nada importante que decir no abras la boca?
Estaba bien. Y llegaste tú.
No se que onda, no se que va a pasar. No está en mis manos. Ojalá no esté en las tuyas tampoco.
Dios, haz tu voluntan entre este cabeza dura y yo. Dame P A C I E N C I A D:!
que no se te agote la paciencia D:
ResponderEliminar